He de confesar  que este mes de  agosto, pasado el Festiuet, estaba mucho más esperanzado y optimista que los anteriores. Sí, porque en mis madrugadores paseos en bici hacia Vilanova, veía  todos los días  como las fanáticas y contaminantes esteladas habían quedado fundidas por el virus o, vaya Vd. a saber porqué. Y, que hasta el paseo marítimo había vuelto a ser ciclable, sin que tuviéramos que jugar al ratón y al gato con la policía local,  cual manteros cualquiera.

Con este estado de ánimo andaba el pasado viernes cuando veía el cartel anunciador adjunto, sin responsables de la convocatoria,  en el que se iba a tratar de temas locales, sobre las quejas y carencias vecinales de todo tipo, abundantes y criticables en esta bonita zona turística, cada día más alejada de la excelencia que todos buscamos y desearíamos.

A las siete y media en punto de la tarde comenzó la corrida con tres famosos e inesperados espadas.

E hicieron el paseíllo Morenito de Llasat, como sobresaliente, acompañado de Morcillito de la Riera de La Bisbal, como subalterno y mozo de estoques, junto a la rejoneadora Podemita de Altafulla.

El primero, hizo una gran faena, dando largas cambiadas con precioso capote catalán, confeccionado en Olot y música celestial de sardana.

Acabando la faena de rodillas, mientras dirigiéndose al Sr. Primer edil de El Vendrell, exclamaba…» No sabéis respetar a los seis grupos minoritarios. Ni tenéis sensibilidad ni otras muchas cosas, mientras a continuación, Morcillito de la Riera, casi con lágrimas en los ojos, nos comunicaba que su minúsculo grupo le había entregado, bisoñamente, la llave del cielo al Sr Kennett y desde el día siguiente, ni las gracias.

Cerró la faena la exquisita rejoneadora Rellenita de Vall. Su faena, sobre un caballo castellano, casi humano y contundente, fue muy aplaudida.

Y, perdón por tanta ironía taurófila, pero comprenderán que tras habérsenos conducido al «chiquero» de forma tan críptica, la cosa no es para menos. No merecen el menor respeto.

Morenito de Llasat, antes de entrar en el mundo del toro, deduzco que debió de hacer una licenciatura en «Ciencias del embudo», porque en catalán, y sin caer en la menor cuenta de que el 70% de los presentes podríamos ser gentes de Zaragoza, Pamplona o Bilbao, enamorados de la zona, o cayendo, que sería aún más criticable, no tuvo el menor empacho en robarnos casi veinte minutos de mar en aras de poner a caldo, preelectoralmente hablando, al PSC dominante. Enfatizando tanto en su falta de sensibilidad como en su carencia de sentido democrático para con los otros seis grupos minoritarios.

Mientras, Morenito se afanaba posteriormente para acabar la tarde con sus pases de pecho, y uno, antes de marcharse, con los ojos cerrados, pensaba y pensaba  en los fariseos y en el famoso proverbio bíblico, si, en eso de…»ver la paja en el ojo ajeno y jamás la viga en el propio».

Para acabar, Sr. Morenito de Llasat, demasiada gente tiene olvidado el que casi todos los humanos somos iguales, pero con la gran diferencia, no tanto en las ideas, como en los detalles, los que realmente nos define como bípedos cultos, sensibles y evolucionados.

Así es que tras acabar la charlotada antedicha, más bien diseñada en plan preelectoral, calentando motores, acabé mirando al mar de todos, sin lengua alguna para denostar a nadie y tal vez, por eso, tan querido.

Posdata…ingenuo de mí, culpable de haber perdido una hora viendo y oyendo al hermano mar, en aras de estar equivocadamente próximo a políticos, a los que tengo, como muchos de Vds.  una acreditada alergia.

Ellos, siempre mucho más preocupados de la religión de los dos mandamientos…los sillones y los sueldos, que de las auténticas necesidades del sufrido pueblo democrático.

Quién tiene sabiamente dicho…¿ha tenido que venir la democracia para que perdamos la fe en la política y los políticos?.

¿Saben, además, si es cierto que el Ayto.de El Vendrell tiene una deuda de 50 millones de euros y que, no obstante tener un economista dirigiéndolo, no tiene inconveniente alguno, sin caérsele la cara de vergüenza, en gastar más allá de medio millón/mes de euros entre sueldos de concejales, asesores y tonterías mil?

Y…al final, pasa lo que pasa, que el dinero no llega para las duchas de la playa…la única industria que requiere los cuidados que tan solo deberíamos de ser capaces de dar a un hijo. Pues eso.

 

Luis Manuel Aranda

Vecino de S. Salvador.

Por Luis Manuel Aranda González

Luis Manuel Aranda. Médico Otorrino. De la Sociedad española de médicos escritores.

Un comentario en «Las duchas, Comarruga y el periodo preelectoral.»

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